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ENTREVISTAMOS AL CALPINO GUILLERMO SENDRA POR LA PUBLICACIÓN DE SU ÚLTIMA NOVELA

MARINA GUIA va al encuentro de un conocido calpino  que, de forma sorprendente, es capaz de compaginar su profesión de abogado con actividades tan dispares como la política (no en vano fue candidato por el PSOE al Congreso de los Diputados en las últimas elecciones generales) y la literatura.

Hoy lo entrevistamos en torno a esta última actividad, la escritura, pues Guillermo Sendra acaba de publicar su quinta novela , SEPULCROS BLANQUEADOS, la cual está recibiendo formidables críticas en la prensa y blogs literarios.

  • Sepulcros blanqueados, es tu quinta obra literaria, siempre contando historias cargadas de denuncia social y llenas de interés y de cosas para aprender. El escribir, para tí,  ¿es una simple afición o mucho más? 

(Sendra no titubea) 

Mucho más que una simple afición, es una forma de expresión personal, de mostrarme tal cual soy, sin maquillaje ni máscaras. Quien quiera conocerme de verdad, debe empezar por leer mis novelas.

  •  Tus obras siempre contienen reivindicaciones o denuncias sociales. Sepulcros Blanqueados estás sembrada de tragedias del pasado que quieres homenajear. 

Empecé a escribir esta novela cuando descubrí la existencia en la época de Franco de un campo de concentración en Tefía, en la isla de Fuerteventura,  para homosexuales y que fue clasurado en el año 1966. Comencé una ardua labor de documentación y conocí los testimonio-denuncia de diversas personas que,  por el mero hecho de pertenecer al colectivo LGTBI, sufrieron el infierno de Tefía. Otros muchos homosexuales fueron encarcelados en módulos independientes de prisiones como las de Carabanchel, Valencia o Badajoz. Lo que más me sorprendió de la historia de Tefía, no fue la crueldad o las condiciones extremas que sufrieron los homosexuales allí recluidos, sino el hecho de que nadie conocía de su existencia;  y entonces me pregunté ¿cuantas tragedias habrán habido que se nos han ocultado? Y  a resultas de esa pregunta busqué  otras realidades silenciadas que se mencionan en la novela y cuyo corolario es el siguiente párrafo que consta en el libro:“Bastaba con rascar la pintura, bastaba con deconstruir la historia oficial, para que, tras decapar la superficie , aflorase la esencia, la realidad sepultada, las voces silenciadas y las vidas truncadas”.  Podría decirse que el asesinato del obispo me sirve de excusa para desvelar  algunas de las muchas historias trágicas que fueron acalladas por el régimen franquista.  Pretendo, con ello, reivindicar las injusticias de una época negra e impune de la historia de este país.

  • Unas historias más vigentes que nunca, ya que la ultraderecha, con el apoyo de algunos medios de prensa,  está empecinada en tergiversar la represión que tuvo lugar en el régimen de Franco.

Así es. Esa circunstancia me animó a escribir sobre esas historias silenciadas, sobre esas vidas truncadas por el mero hecho de estar en el bando perdedor, en el bando del gobierno legítimamente votado.  Cuando oigo o leo a algunos inconscientes o ignorantes o malintencioandos negar la represión hacia el colectivo LGTBi, hacia universitarios o sindicalistas,  negar la existencia de las torturas llevadas a cabo por la Brigada Politico-social, o la discriminación evidente y manifiesta de la mujer por el mero hecho serlo en una sociedad patriarcal y machista, se me hierve la sangre y se crecen los ánimos para contar esas historias reales, para darles la voz que les fue arrebatadas. 

Mi intención última es remover conciencias, que el lector se sorprenda al leer mi novela, que descubra situaciones que desconocía o que se le ocultó.  

 Naturalmente el asesinato es pura ficción, pero los datos y las historias que rodean la trama están documentados. Es más, incluso puedo afirmar que en ocasiones me he visto obligado a suavizar la historia real por temor de que no fuese creíble para el lector. Lo que se suele decir: la realidad supera a la ficción. Mi intención, cuando comencé a escribir esta novela, era justamente la de desenmascarar hechos trágicos, darlos a conocer, lo que me obligó a informarme y a documentarme. De ese arduo trabajo de información surgen los datos sobre los “húmedos” o miembros de la UNION MILITAR DEMOCRÁTICA, organización militar clandestina opositora al franquismo; o la represión de la Brigada Político-social en la ciudad de Valencia; o las mujeres rapadas, purgadas  con aceite de ricino y procesionadas  como castigo por ser simpatizantes de la República; o los experimentos de Vallejo-Nágera en busca del gen rojo; o el robo sistemático de bebés durante el franquismo; o los reformatorios para las adolescentes que se apartaban del ideario nacionalcatolicista    o  de cómo  el cuñadísimo de Franco, Serrano Suñer, le pidió a Hitler la aniquilación de los soldados españoles apresados en la Segunda Guerra mundial y su posterior traslado a campos de exterminio como el  de Mauthausen . 

Yo aconsejo al lector  que según vaya avanzando en la lectura fuese verificando los datos y las historias en internet, o incluso que visitase  virtualmente los lugares reales que aparecen en el libro, como los cementerios, o la Lonja de la Seda, o el campo de concentración de Tefía, … no para corroborarlos, sino para enriquecer y completar  su apreciación personal sobre esas historias y lugares.

  • Presumo que el trabajo de campo habrá sido muy laborioso, ¿has estado en todos los lugares que describes en el libro?, ¿cómo ha sido ese viaje y cuánto tiempo te ha llevado?

Tras imaginar la trama en mi cabeza me comprometí a visitar la mayor parte de los lugares que menciono con el fin de ser lo más fidedigno posible en sus descripciones. Y lo cierto es que ese viaje iniciático enriqueció mucho la novela, pues surgieron nuevas perspectivas y nuevas historias. Tengo que destacar el tour turístico que realicé, acompañado por mi pareja , por los cementerios que se relacionan.  Quería que los camposantos fuesen un protagonista más de la trama, que tuviesen un papel predominante, y para ello debían ser el hilo conductor entre los distintos acertijos; cada cementerio guarda una historia, y cada tumba revela un secreto.  

Recuerdo que  quedé deslumbrado por el cementerio de Poblenou, en Barcelona y, cómo no, por la inefable  y conmovedora escultura del Beso de la Muerte, para cuya descripción precisé de varios capítulos. Poblenou es una especie de torre de Babel de la cultura funeraria, donde conviven símbolos masónicos, religiosos,  celtas o egipcios.  Una visita que también me impresionó fue a la leprosería de Fontilles; en un principio solo quería visitar el pequeño cementerio donde están enterrados los enfermos de lepra y las monjas que  fueron muriendo con el tiempo; regresé varias veces, pues con cada visita descubría nuevas facetas ; ahora es un lugar decadente pero que aún guarda  vestigios de lo que fue:  un lugar único que tenía todos los servicios, teatro, pabellones por sexo, residencias para matrimonios, enfermería, laboratorios,  iglesia, incluso una cárcel, todo ello en un recinto encerrado entre murallas por miedo al contagio; un lugar para vivir  por siempre. Y quien entraba lo sabía; aun cuando sanasen, los pacientes preferían quedarse allí hasta el fin de sus vidas, pues  la lepra fue un estigma que les separó definitivamente de sus familias y de la sociedad en su conjunto. 

  • En las tres primeras páginas ya das un golpe de efecto: un hombre muerto con una inscripción en la frente ¿cómo nace este libro?

La explicación es sencilla. Mi novela anterior, La Locura del Viento, de género histórico, me  ha dado muchas satisfacciones, pero también me supuso un gran trabajo documental  y un  enorme desgaste intelectual, por lo que decidí que en mi siguiente novela disfrutaría del relato dando rienda suelta a mi imaginación.  Y que mejor inicio que mostrar en el primer capítulo, como tú dices, el cadáver de un obispo con una extraña inscripción de sangre en su frente: la primera prueba o acertijo que debe resolver  el  lector.  Imaginé  plantear el desarrollo de la novela como una partida de ajedrez entre el asesino y el lector, en el que cada movimiento condiciona la estrategia del oponente.  Me gusta esa definición:  creo que el lector que se adentra en la novela  queda atrapado en un peculiar juego de ingenio y destreza entre  él y el asesino. 

  • Es muy interesante la historia.  ¿Qué tienen las intrigas de la iglesia que tanto atraen?

Pues que por mucho que inventes, siempre te quedarás corto.  La Iglesia en sí es un enigma, una fuente de  elucubraciones ; es tal su grado de secretismo , de ocultismo , y de maquinación , que genera una atracción magnética, una curiosidad  malsana para quienes observamos desde fuera  tanta grandilocuencia. De ahí el título de la novela. Porque nada es lo que parece.  El libro contiene diversas explicaciones al ritual eclesiástico que pueden resultar curiosas para el lector; y también se hacen referencias a episodios papales  poco piadosos. Y muchos versículos de la Biblia. Puedo asegurar que algún que otro lector aprenderá cosas nuevas sobre la Iglesia, aunque parezca que todo  esté aprendido.

  • Sucede en 1975 y retratas muy bien la época; la incertidumbre por el futuro por la posible muerte de Franco. 

En 1975 tenía escasamente  9 años, por lo que la novela no contiene experiencias o recuerdos autobiográficos. Pero quería que el contexto fuese lo más fidedigno posible con la finalidad de que el lector de cierta edad, que vivió aquella época, se viese reflejado en ella y le aflorasen imágenes y recuerdos. De ahí que utilice por sistema y como  un recurso literario, la  reproducción de las noticias –reales– del momento, bien por referencia a los periódicos  o a los noticiarios  emitidos por la radio o la televisión públicas.  Para recrear ese contexto histórico tuve que bucear en las hemerotecas del mes de octubre de 1975, para conocer  los programas de televisión que estaban siendo emitidos por aquel entonces o los discos que más se oían o las películas que estaban en cartelera en ese momento dado.  Todo para generar en el lector una atmósfera de nostalgia, de reavivar sus recuerdos; que el lector, al llegar a un concreto capítulo, se revuelva en su asiento al recordar que él también, en aquel año, vio en el cine la pelicula  El exorcista, o en la tele La Casa de la Pradera o que bailó en los guateques la canción “Saca el güisqui cheli”.

Despedimos la entrevista deseando mucho éxito para SEPULCROS BLANQUEADOS , una novela que está recopilando elogios de la prensa y de los blogs literarios especializados (Sección Cultura de ALICANTE PLAZA; blog VIVIENDO ENTRE PALABRAS) pero, especialmente, que está generando formidables críticas en redes sociales a cargo de lectores y lectoras entusiasmados con la trama y con la capacidad de enganche de un thriller eminentemente policial pero que guarda muchos secretos, al igual que las tumbas que lo protagonizan.

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